oct 26

Estuve navegando y encontre este articulo interesante aceca del aprendizaje en internet, de la forma en como aprendemoz mejor, si es que es en un libro o por los multiples hipervinculos que nos podemos encontrar en la red

la direccion original del ariculo:
http://www.papelenblanco.com/metacritica/por-que-leer-a-traves-de-internet-no-es-lo-mismo-que-leer-un-libro

hipertexto_realista.jpg

Leer textos a través de Internet, mayormente hipertextos, no parece ser lo mismo que leer un texto fuera de Internet, mayormente un texto plano. Sobre todo si nuestra intención es aprender.

La intuición parece decirnos lo contrario: si la cuestión es aprender, lo mejor parecer ser que el texto esté jalonado de vínculos que enlacen con otras páginas, así se conseguirá una suerte de conocimiento interconectado, global, orgánico, de perspectiva múltiple, etc.

Pero la investigación sugiere, en base a los efectos cognoscitivos del hipertexto, que éste no es ninguna panacea para la educación del futuro. El mayor handicap es que el la propia estructura del hipertexto dificulta la lectura: implica la realización de tareas muy exigentes ajenos al acto de leer en sí mismo, tal y como señala Nicholas Carr en Superficiales:

 

Descifrar hipertextos es una actividad que incrementa sustancialmente la carga cognitiva de los lectores; de ahí que debilite su capacidad de comprender y retener lo que están leyendo. Un estudio de 1989 demostró que los lectores de hipertextos a menudo acababan vagando distraídamente “de una página a otra, en lugar de leerlas atentamente”. Otro experimento, de 1990, reveló que los lectores de hipertextos a menudo “no eran capaces de recordar lo que habían leído y lo que no”. En un estudio de ese mismo año, los investigadores hicieron que dos grupos de personas respondieran a una serie de preguntas mediante consultas a un conjunto de documentos. Un grupo consultó documentos electrónicos dotados de hipertextos, mientras que el otro consultó documentos tradicionales impresos en papel. El grupo que consultó documentos impresos superó en rendimiento al grupo dotado de hipertextos a la hora de completar su tarea.

Podríamos pensar que el hipertexto requiere más carga cognitiva porque no estamos habituados al hipertexto. Es decir, que con el transcurrir de los años, la gente se acostumbraría a la arquitectura del hipertexto. Pero no ha sido así. Los efectos continúan nocivos de leer hipertextos siguen siendo idénticos: los lectores de texto lineal entiende más, recuerda más y aprende más que aquellos que leen texto salpimentado de vínculos dinámicos.

En 2005, Diana DeStefano y Jo-Anne LeFevre, psicólogas del Centro de Investigación Cognitiva Aplicada de la Universidad de Carleton (Canadá), sometieron a revisión exhaustiva nada menos que 38 experimentos ya realizados en relación con la lectura de hipertextos.

La mayoría de las pruebas indicaba que “las crecientes demandas de toma de decisiones y procesamiento de la lectura”, especialmente en contraste con “la presentación lineal tradicional.” Concluyeron que “muchas prestaciones del hipertexto aumentaban la carga cognitiva, pudiendo exigir mayor memoria de trabajo de la que tenían los lectores.”

Otra cosa es que pedagógicamente se convenga que los contenidos bien diseñados, donde se combinan explicaciones o instrucciones auditivas y visuales, puedan mejorar el aprendizaje del lector. Eso se sostiene porque nuestros cerebros usan canales diferentes para procesar lo que vemos y oímos. Internet, sin embargo, no ha sido diseñada por educadores para optimizar el aprendizaje: todo se presenta de forma desequilibrada, de una forma que no deja de fragmentar la concentración.

La Red es, por su mismo diseño, un sistema de interrupción, una máquina pensada para dividir la atención. Ello no resulta sólo de su capacidad para mostrar simultáneamente muchos medios diferentes. También es consecuencia de la facilidad con la que puede programarse para enviar y recibir mensajes. La mayoría de las aplicaciones de e-mail, por usar un ejemplo obvio, están configuradas para comprobar automáticamente si hay nuevos mensajes cada cinco o diez minutos; y muchos usuarios actualizan rutinariamente, con el mismo fin, la bandeja de entrada, por si esta frecuencia no fuera suficiente. (…) Más allá de la influencia de los mensajes personales (no sólo por e-mail, sino también instantáneos o los telefónicos), la Web nos suministra cada vez más notificaciones automáticas.

Internet, pues, exige multitarea mental continua. Y además nos gusta, nos produce placer que se nos interrumpa con nuevos eventos y noticias. Para nuestro cerebro, este tipo de información anecdótica es adictiva. Y el hipertexto alimenta esa adicción. Interrumpiéndonos. Dificultando la lectura de textos lineales sostenidos que precisan de concentración.

Así que no siempre es lo mismo leer a través por Internet que leer un libro. Aunque todos quisiéramos que fuera así.

Si queréis profundizar en este tema, de cómo Internet nos vuelve más tontos pero también más inteligentes (según el tipo de inteligencia que estemos midiendo), os recomiendo otro artículo que escribí al respecto en la revista Mètode, de la Universidad de Valencia. Y, por supuesto, el libro de Nicholas Carr Superficiales.

Y espero que los hipervínculos del texto no os hayan distraído demasiado.

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oct 26

INSTRUCCIONES: mira la tira de la imagen mientras escuchas la musica del video ;)

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oct 19

Cerca de Darvaz en Uzbekistán hay un lugar llamado La Puerta del Infierno. La historia de este lugar se remonta a hace 35 años, cuando unos geólogos estaban haciendo prospecciones en busca de gas, durante la perforación, encontraron una caverna subterránea. Era tan grande que nadie se atrevía a ir hacia abajo pues debía estar llena de gas.

Decidieron encenderlo para que ningún gas venenoso pudiera salir, pretendían de esta forma esperar hasta que todo el gas se consumiera para continuar con la perforación, aquello provocó una explosión que originó un cráter de 30 metros de diámetro que engulló la planta de perforación. Desde entonces está ardiendo, lleva 35 años sin pausa, nadie sabe cuántas toneladas de gas se han quemado durante todos esos años pero parece infinito. Aquí una foto impresionante del lugar.

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oct 17

muchos habrán tomado la decisión de usar gestores de ventanas livianos como iceWM, fluxbox, openbox, etc, los cuales tiene unas características bien limitadas en cuanto al entorno gráfico, pero hace unos días estuve que investigaba y me di cuenta que se podian usar efectos en las ventanas y menus de estos gestores de ventanas. muchos se preguntarán comoooo???

bueno la respuesta es bien sencilla, usar una herramienta llamada xcompmgr, que habilita la gestión de efectos gráficos en el escritorio. bueno para que funcione hay que ejecutarlo y lo conveniente es que se ejecute automáticamente después  del gestor de ventanas. Claro que no se tendránlos efectos del compiz o Kwin pero es un gran avance :P

veamos las posibilidades:

para activar el xcompmgr, simplemente:

xcompmgr -c &

si queres puedes probar algunas combinaciones interesantes como:

xcompmgr -c -t-5 -l-5 -r4.2 -o.55 &

el & del final es para que el proceso no bloqee la consola y puedas continuar ejecutando la consola sin problemas.

aqui dejo un  ejemplo con fluxbox:

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ago 14

written by Enrique Sardon